Cómo almacenar coches clásicos: ¡Esto es lo que necesitas saber!
- Los coches clásicos son más delicados que los vehículos modernos y, por ello, conviene almacenarlos durante los meses de invierno.
- Una preparación adecuada para el almacenamiento es muy importante y prolonga la vida útil del vehículo.
- El espacio de almacenamiento debe ser, en general, seco, bien ventilado y con temperatura estable.
- Incluso durante el almacenamiento, hay que revisar el vehículo con regularidad.
Almacenar un coche clásico: qué debes tener en cuenta
Los coches clásicos no suelen usarse a diario y, siempre que sea posible, se guardan durante los meses de invierno. Son mucho más sensibles que los vehículos modernos. La pintura, el cromo y las juntas reaccionan a las variaciones de temperatura, la humedad y el polvo. Si se deja un clásico a la intemperie, pueden aparecer corrosión, moho o incluso daños en el motor. Un almacenamiento adecuado evita esto y garantiza que el vehículo esté listo para arrancar—tanto estética como técnicamente—después de meses sin moverse.
La preparación lo es todo
Un clásico nunca debe aparcarse “tal cual” tras el último uso. Antes del parón invernal, hay que prepararlo para el almacenamiento.
Limpieza antes del almacenamiento:
Limpia a fondo la pintura, las llantas y los bajos para eliminar suciedad y restos de sal.
Revisión de fluidos:
Haz el cambio de aceite, comprueba el nivel del refrigerante y estabiliza la gasolina con un aditivo.
Aumentar la presión de los neumáticos:
Para evitar deformaciones (flat spots), sube la presión aprox. 0,5 bar o coloca el coche sobre borriquetas.
Cuidado de la batería:
Desconecta la batería o conéctala a un mantenedor de carga.
Protección del interior durante el almacenamiento:
Trata asientos y salpicadero con productos de cuidado; deja las ventanas ligeramente abiertas para evitar la formación de moho.
Cubierta durante el almacenamiento:
Una funda transpirable protege del polvo sin atrapar humedad.
El lugar adecuado: ¿dónde debe guardarse un coche clásico?
El lugar ideal es un espacio seco, bien ventilado y con temperatura estable.
Son perfectos los garajes o naves diseñados específicamente para almacenar clásicos: ofrecen condiciones constantes y protegen de la radiación UV, las heladas y la humedad. Quien desee una solución profesional puede recurrir a proveedores que ofrecen almacenamiento asegurado, climatizado y seguro, a menudo con mantenimiento de batería y revisiones periódicas; suele ser más costoso.
No todo el mundo puede usar una instalación profesional. Un garaje de obra calefactado también puede cumplir su función. Lo ideal es que la humedad relativa ronde el 40% para evitar moho o corrosión. Evita garajes mal ventilados, húmedos o sin calefacción, ya que favorecen la condensación.
Tan importante como un lugar seco es la protección contra plagas. Pequeños animales e insectos buscan refugio en rincones cálidos en la época fría, especialmente en tapicerías o en el vano motor de vehículos que se mueven poco. Las revisiones regulares y, si es necesario, el uso de productos adecuados ayudan a mantener alejados a estos visitantes no deseados.
También es clave el control periódico de la humedad. Si el lugar no está óptimamente climatizado, conviene usar un deshumidificador o una funda protectora especial al vacío con desecante para evitar la condensación. Un termohigrómetro digital ayuda además a vigilar temperatura y humedad.